El madrileño se aupó al tercer puesto en la segunda puntuable del torneo disputada en Leogang


Y eso que venía de disputar una semana antes una primera puntuable en Lenzerheide (Suiza) bajo el mal fario de una avería mecánica que le impidió el pase a la final. Pero si hay algo que ha heredado de su padre es la concentración y la confianza en sus posibilidades. Y eso lo demostró la semana pasada en la reválida del 2º asalto en Leogang (Austria), donde demostró que las buenas sensaciones en tierras suizas no eran flor de un día.

El circuito, que ya lo conocía de 2022, tenía una longitud de 2,1 kilómetros y un desnivel negativo de 462 metros. El miércoles 14 de Junio fue la primera toma de contacto y se vio con buenas sensaciones durante todo el día. El día de la calificación, sin embargo, “reconozco que no fue mi mejor bajada. Fui rápido, pero no encontré el flow. Al menos conseguí clasificarme para la final en 22º puesto de unos 100 en liza. Acabé bastante contento por haberme clasificado, y porque pensé que podía haber ido más veloz y rápido”, explica Dani.

El viernes tocaba una final que acabó siendo inolvidable para el piloto madrileño. Dos horas previas de entreno con 5 bajadas para perfeccionar líneas de trazada. Cuando estaba en pleno calentamiento, diez minutos antes de debutar empezó a hacer muchísimo viento, y cinco después a chispear algo, circunstancia que asustó a muchos de los competidores. Así detalla nuestro protagonista su bajada:

“Salí con bastantes nervios pero concentrado todo lo posible. Hice una mezcla de flow, cogiendo velocidad donde debía hacerlo, y muy agresivo en donde tenía que mostrarme fuerte, y conseguí hacer una bajada muy sólida, mejorando en 5” mi tiempo en la calificación. Y eso que por el viento en las zonas rápidas fui más lento. Una vez que llegué abajo suspendieron temporalmente la prueba hasta que hiciera mejor climatología, y lo hice siendo el 2º tiempo de todos hasta ese momento. Faltaban unos 15 por bajar, y media hora después se retomó la competición, con la zona del bosque bastante embarrada, y el último corredor marcó el 2º mejor tiempo para terminar yo 3º. Así que mi primer podio en una Copa del Mundo llegó”.

Con una felicidad inmensa Dani se subía por primera vez al podio de toda una Copa del Mundo, secundando al ganador, el francés Léo Abella, y al 2º clasificado, el canadiense Bodhi Kuhn. Todo un hito histórico para el DH español. “Muy satisfecho con mi bajada y mi progreso en mi forma de concentrarme en este tipo de carreras y que me deja con muchas ganas y muy motivado para las siguientes carreras”, concluye.

Fotos Awakate y Chus Castellanos