Las emociones se desataron al finalizar la carrera


Ninguna otra carrera provoca una explosión similar de  emociones, lágrimas, gritos, al fin sentimientos contenidos durante siete días.

La clasificación general la dominó desde el minuto cero el gallego Brandan Márquez trabajando en equipo con Alberto Alanis. Ambos bikers realizaron un gran trabajo de equipo consiguiendo el primer y tercer puesto en la general. En segunda posición terminó el catalán Guillem Caballer, quien explotaba de emoción en la llegada, una segunda posición conseguida después de mucho sufrir por la presión de los gallegos, y que pudo mantener tras  no cometer ni el más mínimo error.

Nos cuenta Guillem que la presión de esta segunda posición no le permitió disfrutar de la carrera: «tengo que volver. Realmente son dos opciones muy diferentes disputar el podio o bien disfrutar de la carrera con todo lo tiene: Gente, paisajes, lugares excepcionales…”.

Asimismo, en la clasificación por parejas, podio absolutamente brillante de las tres parejas catalanas. Y Una clasificación general con seis corredores españoles situados en el top ten de la carrera.

La mayor de las victorias del Iron BIke es terminar la carrera como finisher, este es el gran honor de la única participante femenina, la italiana Chiara Marrale, en su segunda participación en el Iron BIke. Ganar es importante, pero aquí el tópico de participar y terminar es el mayor de los retos. Su hijo de 11 años se lanza a felicitar a su madre un momento para no olvidar.

El cambio de dirección en la carrera nos deja un Iron Bike renovado, cargado de nuevas ilusiones, un recorrido un poco más suave sin quitar la dureza extrema de la prueba, y un gran esfuerzo organizativo que se ve reflejado en el estado de ánimo de los corredores. Una edición donde también hemos descubierto la cocina tradicional piamontesa.

Fuente: Cablepress