Aprovechó el ritmo de carrera traído de la Copa del Mundo de Corea del Sur y se quedó a menos de una décima de la victoria en una prueba internacional UCI


Así lo tenía planificado, a pesar de que parecía muy precipitado. Tras debutar en la Copa del Mundo de descenso en Corea del Sur, Daniel Castellanos llegó a Madrid y rápidamente se metió otro viaje, esta vez en dirección a tierras lusas, para disputar la 4ª puntuable de la Taça de Portugal en Arcos de Valdevez. Era una prueba UCI internacional C1 y no se podía dejar escapar la oportunidad.

Un palizón tremendo, llegando a Portugal el viernes por la noche, lo que le impidió revisar el recorrido de la prueba a pie. “Necesitaba correr una prueba más para seguir trabajando el ritmo de competición que creo que necesito”, explica Dani. Ya el sábado se centró en los entrenos oficiales, con las primeras bajadas llegando a parar en diferentes zonas para analizar el terreno lo mejor posible.

“En principio me pareció simple este circuito de Prozelo, sin muchas opciones y variedades de línea, por lo que era ir trabajando poco a poco la velocidad –aclara-. En las zonas donde había que soltar el freno, soltarlo, y en las de trazar, pues trazar bien. También había que tener bien apuntadas las zonas de pedaleo donde debía darlo todo”. Pudo hacer hasta 8 bajadas ese día, tocándole momentos de sol y otros con barro y agua, lo que lo hizo más entretenido por la variación constante del terreno.

Ya el domingo pudo hacer una bajada de calentamiento y tomar parte en la serie de calificación, en la que marcó el 5º mejor tiempo absoluto con 2:09. Reconocía tras terminar que estaba “bastante contento” de su bajada y que se había “reservado” para la final.

La incertidumbre en la final era el tiempo. Para la final el terreno se fue secando un poco pero también llovió y volvió a salir el sol. Incluso cayeron gotas justo antes de tomar la salida, lo que provocaba indecisión. “Hice una bajada bastante mejor que la primera, pero con dos fallos que me dieron bastante rabia, ya que me hicieron perder algo de tiempo”, reconoce. Al llegar a meta marcó el mejor tiempo provisional con 2:04.436, pero faltaban 4 pilotos más por llegar.

Finalmente, la victoria correspondió a su compañero de equipo Noa Hirst Walker, con el israelí Omri Danon 2º y Dani, 3º. Había logrado mejorar su tiempo con respecto a la calificación, pero sobre un terreno que estaba más rápido que antes. A pesar del podio logrado, se le había escapado el triunfo por menos de una décima de segundo. Reconocía en meta estar “bastante escocido por no llevarme la victoria, pero contento con mis prestaciones durante el fin de semana, sobre todo sabiendo, que llegué cansado por el viaje, y el jet lag y sin haber podido ver el circuito a pie. Es una valoración general positiva de la carrera, con buenas sensaciones y encima llevándome unos puntos UCI que me ayudan a seguir estando en el top 50 de ranking mundial”, concluye.

Ahora tocan dos semanas de descanso antes de afrontar la 2ª cita de la Copa del Mundo, ya en suelo europeo, en Loudenvielle (Francia).

Fotos Francisco Mateus