El madrileño disfrutó de una competición espectacular y emblemática, pero sin poder acceder a la final


Después de su paso por los Europeos de Sofía, Daniel Castellanos regresó a la Copa del Mundo de DHI el pasado fin de semana, en la localidad de Les Gets, en la Alta Saboya francesa. Era una cita importante para él, la 7ª del torneo, por las ganas de reconducir su trayectoria en el mismo y buscar el pase a la final. Además, con vistas de llegar con moral a los Mundiales de Val di Sole de una semana después.

“La prueba de Les Gets siempre mola mucho, por la gran afición que hay en el pueblo”, comenta Daniel. Además, el recorrido lo encontró cambiado con respecto a 2025 tras la inspección a pie del miércoles: “Tenía muy buena pinta, parecía más tranquilo que en años anteriores al tener menos raíces, apoyos en peraltes más marcados, más trabajado y más suave y fácil”.

Sin embargo, el primer inconveniente para nuestro piloto de Planet MTB fue la falta de entrenamiento suficiente sobre el circuito. El jueves, en 2 horas por la mañana y 2 por la tarde solo pudo hacer 3 descensos completos y 2 mitades, debido a que tenía que coger nada menos que dos remontes, una cabina y una silla para volver arriba, y al haber bastante gente todo se ralentizaba con colas muy largas. Así, en el entreno cronometrado oficial fue 67º con un tiempo de 3:40.731.

A esto hay que unir que al día siguiente la lluvia, que ya había empezado a caer sin parar desde el día anterior por la tarde, no paró, y afectó tanto a los entrenos como a la sesión de calificación 1ª. “En ella cometí algunos fallos en la zona del bosque que me hicieron perder bastante tiempo, pero llegué abajo sin problemas reales en forma de caídas o problemas mecánicos, aunque no siendo suficiente para clasificarme”, lamentaba. Abajo era 49º, con una marca de 4:09.941.

Curiosamente, para la 2ª sesión clasificatoria el sol hizo acto de presencia y empezó a secarse el barro del circuito. Algo que empeoró, ya que el terreno se hizo más pastoso y fangoso, haciéndolo más lento, difícil e imprevisible. Así cuenta su bajada el madrileño:

“Estaba rodando mejor que en la sesión de calificación anterior, pero desafortunadamente antes del split 4 tuve una caída, que me hizo imposible recuperar tiempo y, por tanto, clasificarme, -añade-. Total, que llegué abajo con la bici casi sin poderla mover, pesando muchísimo y con visibilidad bastante reducida. Fue una locura de carrera para todo el mundo en general. Yo me lo pasé bastante bien, fue divertido bajar en esas condiciones, pero fueron unos días agotadores, al tener que estar limpiando y secando todo el barro de la máquina”.

Una marca de 4:35.235 que le ubicaba en el 36º lugar y quedando fuera de la final del sábado. Sin embargo, Dani no desaprovechó para pasárselo bien ese día, disfrutar del ambiente y de un terreno que ya estaba mejor que en días anteriores.

Este fin de semana toca la gran cita del año, con los Campeonatos del Mundo en Val di Sole (Italia). “Un circuito con un circuito que me gusta mucho, que se me da bien y voy con muchas ganas de hacer una buena bajada y disfrutar toda la semana”, concluye. Por otro lado, la Copa del Mundo pondrá su colofón a finales de Septiembre y principios de Octubre con sus dos últimas puntuables en Whistler Mountain (Canadá) y Lake Placid NY (Estados Unidos).

Fotos Grega Stopar y Planet MTB