Se rehízo a los problemas físicos de su caída en la Copa de Estados Unidos y clausura una temporada donde alcanzó su cénit en su título de campeón de España elite

Merecidas vacaciones va a tener a partir de ahora Daniel Castellanos, que puso punto y final a su temporada de descenso este fin de semana en Mont Sainte-Anne (Canadá). Última prueba de la Copa del Mundo, que el madrileño afrontaba de forma renqueante tras su caída apenas 4 días antes en Killington (Estados Unidos).

Una carrera, la canadiense que es uno de los templos del BTT a nivel mundial, con un circuito que a Daniel le encantó: “Pedazo de circuito, bastante largo y de los más completos de la Copa del Mundo, no solo en tiempo, sino también en longitud e inclinación –describe-. Muy completo, tiene muchas curvas, tiene peraltes, tierra, raíces, muchas piedras y mucho ambiente”.

El miércoles pudo ver por primera vez, aunque aún con las vendas en su codo y antebrazo. Al día siguiente, ya encima de su montura, veía como las molestias se tornaban en dolores: “Me paraba cada poco tiempo en las bajadas, porque era complicado aguantar tantas vibraciones. Pero quería hacer muchas bajadas y ese jueves hice 7, siendo enteras solo 1. La única completa que hice fue con el objetivo de ver en qué tiempos se iba a hacer la carrera”.

El día de la calificación, ya notó mejoría física, aunque la afrontó con molestias, que pudo aguantar al menos con un buen calentamiento para no sufrir con dichas vibraciones. Marca un tiempo de 3:56.741, logrando el paso a semifinales entrando entre los 60 elegidos con el 60º mejor tiempo. Una bajada que calificaba como “no muy buena, contento con ella tras los problemas físicos”.

Para las semifinales, el biker de PlanetMTB quería demostrar que podía mejorar ese  tiempo, independientemente de lograr el pase a no a la final… y lo logró, con una marca de 3:54.067. “Fue una buena bajada, y estoy muy contento y super orgulloso de ella, con independencia de lo que hicieran los demás –afirma-. Finalmente, entraron 30 en la final, pero hice el 46º, a 3,4” de entrar en ella. Al ser un circuito de casi 4 minutos, suponía menos de 1” de mejora por minuto, y eso me dejo contento,  tras superar la lesión los problemas de codo”.

Al final, puesto 71º en la general final de la Copa del Mundo, la primera en la máxima categoría del DHI. “Cierre de temporada bastante bueno y contento por haber tenido la oportunidad de estar de nuevo en semifinales por tercera vez, y por debajo del puesto 50º en todas ellas. Ahora toca descansar, recuperar y desconectar un poco de la bici para volver el año que viene más fuerte, donde en Copa del Mundo esperan cambios fuertes”, resume.