Las caídas y un terreno cambiante no ayudaron al madrileño a entrar en la final del tercer asalto del torneo


Leogang (Austria) no fue esta vez talismán para las aspiraciones de Daniel Castellanos en las UCI World Series de descenso este pasado fin de semana. Era la 3ª puntuable del torneo, a la que el piloto de Planet MTB acudía aún recuperándose de la caída sufrida en Loudenvielle en semanas anteriores. “Bastante mejor, pero aún no al 100% ya que aún arrastro ligeras molestias en el estómago”, confesaba durante su desplazamiento a suelo austriaco.

No fue un buen fin de semana para el madrileño. El miércoles, durante la inspección a pie, no dejó de caer agua, cerca de 24 horas lloviendo sin parar. Al día siguiente, por el contrario, se lo pasaba de maravilla en los entrenos oficiales, y con buen feeling sobre el barro y ante un terreno deslizante. De hecho, en el descenso cronometrado marcaba el 31º tiempo, con 3:30.348.

Sin embargo, era un espejismo. El viernes, en los entrenos previos a la primera sesión de clasificación no tenía buenas sensaciones: “Había llovido durante toda la noche, quedando el terreno mucho peor y bastante roto” –reconoce-. Ya bajando lo corroboró en forma de salidas de pista y algunas caídas. El tiempo por encima de los 4 minutos no era una referencia real. Fue una prestación en la que “nunca me sentí a gusto y a la que no llegué muy confiado. Eso sí, fui con muchas ganas, eso siempre”.

Quedaba ese mismo viernes la Q2, una nueva oportunidad de poder acceder a la final. “Lo sucedido en la primera calificación me la tomé como una nueva oportunidad de adaptarme mejor al circuito y tratar de apretar más… pero al final la afronté aún con menos confianza y más dudas”, lamenta.

En meta marcaba 3:37.672, un tiempo insuficiente para entrar en la final del sábado (puesto 42º). Así lo contaba: “Terminé la bajada, pero fue bastante insuficiente. Una bajada más floja de lo que podría haber hecho acorde a mis capacidades. Hubo muchos puntos en los que no soltaba tanto el freno y tampoco tuve esa intensidad y esa fluidez con la me hubiese gustado rodar en el barro”.

Toca, por tanto, hacer borrón y cuenta nueva, además tampoco tiene mucho tiempo Dani para darle más vueltas al asunto, ya que una nueva oportunidad aparece este siguiente fin de semana en Lenzerheide (Suiza), donde vivirá la 4ª cita de la Copa. “En resumen, gané experiencia, todo suma y estoy entero de cara a esta prueba”.

Fotos: Filippo