El madrileño demostró su versatilidad sobre un circuito tan rápido como el de Loudenvielle alcanzando su primera final del año


Sabor agridulce para Daniel Castellanos en su estreno europeo dentro de la Copa del Mundo de descenso. El pasado fin de semana tocaba la 2ª puntuable de esas UCI World Series DHI en suelo francés, en Loudenvielle-Peyragudes, donde el piloto de Planet MTB tenía la máxima motivación de mostrar su progresión y estado de forma ya en una carrera más cerca de casa y familiar, y no tan lejana como Corea del Sur.

Iba a ser un fin de semana de altas velocidades y de pericia en trazados secos y rotos (no se preveía lluvia), como ya pudo comprobar en el reconocimiento a pie del trazado el jueves, más rápido de siempre en este emplazamiento. Además, con la motivación de estrenar bici y suspensiones, después de haber hecho un minucioso trabajo de telemetría con Javier, de MTN Lab Suspensions, dejándolo todo ajustado.

El viernes por la mañana pudo hacer hasta 6 bajadas, y en el entreno cronometrado “no quedé muy cerca de los mejores, pero tampoco muy lejos –afirma Dani-. Estuve más o menos en los tiempos que suelo estar. Pero era consciente de que había algunas trazadas que podía cambiar y mejorar para el día siguiente”.

Al día siguiente pudo hacer dos bajadas antes de afrontar la primera sesión de calificación. En ella marcó un tiempo de 3:35.684, que le situó 40º y quedándose a 3” de colarse en la final a la primera. “Me salió bastante bien, con mucha velocidad, pero me quedé en 2-3 sitios un poco parado por fallos de inercia y debido a los grandes baches y a problemas que había en la pista al irse rompiendo”, reconoce.

Sin embargo, Esto le dejó contento y motivado, sabiendo que no estaba muy lejos de la posibilidad de acceder a la final. Apenas hubo descanso, ya que por la tarde tocaba 2º asalto para lograr el pase a la final. Un Dani muy versátil lo afrontó sabiendo que tenía que cambiar en algunas trazadas y seguir manteniendo la velocidad sobre un circuito cada vez más roto, y que los tiempos de los rivales tampoco estaban bajando mucho.

El madrileño llegaba abajo con un tiempo de 3:35.344, con lo que bajaba en casi medio segundo su tiempo de la Q1 y se situaba 2º provisional a falta de unos 20 pilotos por concluir, y con el mérito de sobre un recorrido en mucho peor estado. Muchos nervios, pero con la confianza que le daba saber que había mejorado mucho. Al final 10º puesto, justo en el límite para ser finalista. Se decía en meta que “objetivo cumplido y muy contento de haberlo conseguido”.

En la final del domingo, la primera del año en la Copa para él, le tocaba a él abrir competición, tras dos nuevas bajadas previas para ponerse a tono, y en las que probó alguna línea diferente. Con muchas ganas arrancó sus prestaciones, yendo muy bien de inicio, como se pudo ver en el primer split donde se ubicaba 7º y en el 2º, a pesar de haber empeorado un poco, se mantenía dentro del top 20.

“Pero, –detalla el madrileño- justo antes del 3º split tuve un fallo en un peralte, que me hizo cambiar un pelín la trazada y me fui 5 centímetros más afuera de la trazada, encontrándome una montaña de polvo que hizo que se me cerrara la dirección, y con un tocón que había justo después y la rueda doblada, salí de cabeza, voltereta y caída fuerte”.

Afortunadamente nuestro piloto se encuentra bien, aunque deberá guardar unos 5 días de reposo. El próximo fin de semana toca otra cita importante preveraniega como la IXS European Downhill Cup en La Molina (Girona).

En general, se muestra “contento de cómo ha ido el fin de semana a pesar de la caída, por la velocidad que estoy empezando a llevar y por cómo me estoy acostumbrando bien a estos circuitos tan rápidos”.

Foto Grega Stopar y Chus Castellanos